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Revisado por Lic. Carmen Delgado Ríos
Nutricionista materno-infantil

Parásitos intestinales en niños: lo que todo padre debería saber

Cuando tu hijo de tres años empieza a rascarse por las noches y pierde el apetito sin motivo aparente, lo último que piensas es en parásitos. Pero los oxiuros afectan a más del 30% de los niños en el mundo, y la giardia no se queda atrás.

En mi consulta veo casos cada semana. Padres preocupados que llegan después de meses con digestiones raras, rabietas nocturnas o pérdida de peso que nadie les explica.

Señales que no deberías ignorar

  • Rascarse la zona del culito, sobre todo por la noche
  • Dormir mal, con despertares frecuentes
  • Perder el apetito o comer sin parar y no engordar
  • Diarrea intermitente sin explicación
  • Irritabilidad que no cuadra con su rutina

Los oxiuros (Enterobius vermicularis) son los más frecuentes en edad escolar. La hembra sale por la noche a poner huevos en la zona perianal. Los huevos quedan en la ropa interior, las sábanas, debajo de las uñas. Y de ahí pasan a la boca.

La giardia: la que llega con el agua

Giardia lamblia entra por agua contaminada, piscinas mal cloradas o manos sucias. Los síntomas tardan una a tres semanas: diarrea con olor fuerte, gases, hinchazón. El problema es que muchos análisis salen negativos a la primera. Se necesitan tres muestras o una prueba PCR.

Qué hacer si sospechas

No te automediques. Lleva al niño al pediatra y pide análisis de heces. Tratamiento: mebendazol para oxiuros, metronidazol para giardia. Trata a toda la familia y desinfecta sábanas con agua caliente.

Prevención desde la alimentación

Un intestino bien alimentado resiste mejor. Probióticos naturales (yogur, kéfir), fibra suficiente, menos azúcar refinado. Y lo básico: lavarse las manos antes de comer y después del baño.

⚕️ Aviso médico: Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Consulte a su médico o pediatra antes de tomar decisiones sobre salud o nutrición.