Familia cocinando junta: madre, padre e hijo preparando una ensalada

La alimentación de tus hijos empieza en casa

Cuando un niño come mal — poco, demasiado, solo cuatro cosas — el problema rara vez es solo del niño. Los hábitos se construyen en familia, y eso es buena noticia: significa que podemos cambiarlos juntos.

En mis sesiones de nutrición infantil y familiar no voy a darte una dieta con gramos contados. Lo que hacemos es revisar qué comáis en casa, detectar qué se puede mejorar y buscar soluciones que funcionen en vuestro día a día real.

¿Qué incluyen las sesiones?

  • Sesiones individuales o familiares — según lo que os encaje mejor
  • Revisión de la alimentación actual: qué coméis, cómo lo preparáis, qué horarios manejáis
  • Educación alimentaria práctica: cómo involucrar a los peques en la cocina, gestionar la neofobia, introducir alimentos nuevos sin dramas
  • Menús semanales y recetas pensados para toda la familia — que coma igual el niño de 3 años que el padre

¿Para quién es esto?

Para cualquier familia que quiera comer mejor sin complicarse. Si tu hijo solo quiere pasta y pollo, si no sabes cómo organizar las cenas, si te preocupa que no coma suficiente fruta o verdura… hablemos.

También trabajo con familias que necesitan adaptar la alimentación por alergias, intolerancias o situaciones específicas.

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